abres los ojos / contemplas el transcurrir / evanescencia

viernes, 29 de noviembre de 2013



Entre tus dedos
se agita el lápiz
trazando nubes




6 comentarios:

  1. Aprecio mucho estos haikús, dosificados así, hoy uno, mañana otro, poco a poco y en pequeñas dosis. Son de buen saborear. Nunca he podido con un libro entero de haikús, me parece una pieza paradójica y barroca. Un conjunto de pequeños elementos simplísimos, bellos en sí, y que unidos, componen una pieza recargada.

    Haciendo un símil, sería como una sortija ostentosa y rutilante, kitsch y pomposa, formada por un engarzado de diamantes, cada uno de ellos de muy bella talla.
    Salud
    Francesc Cornadó

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, los haikus son sonidos sueltos, aromas dispersos, colores que estallan de improviso. Tal vez la forma occidental de editorializarlos (con perdón por la palabreja) no les hace justicia. Pero debemos hacernos eco y ¿por qué no? cultivarlos. Eso es un signo del intercambio y del intento de aproximación entre culturas. Para mí es un ejercicio, aunque no creo que aporte mucho.

      No vas descaminado en tu enjuiciamiento o símil, aunque los haikus más bellos son elemento, materia, sustancia, nada de elaboración pomposa. Los maestros de Japón nos ofrecen un repertorio amplio. Eso sí, para degustarlos sin acumulación ni agobio, como frutos sueltos de lenta digesta.

      Eliminar
  2. Me gusta la presencia de lo intangible en lo tangible.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No toda la sustancia humana se ve,se percibe, se palpa, pero está ahí, haciéndonos.

      Eliminar
  3. Respuestas
    1. (Cojo el lápiz
      y despliego el papel.
      Las nubes bajan)

      Eliminar